La Alpujarra

La Alpujarra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por lo alto de una gran cuesta que nosotros empezábamos a subir, después de haber atravesado la cuarta o quinta cañada, vimos aparecer mucha gente a pie, en deshilada procesión, precediendo a una cosa cuadrangular, que pronto conocimos ser una silla de manos, —en cuyo seguimiento venían después otras personas, montadas en variedad de caballerías y en diferentes posturas—.

Imagínaos el efecto que nos produciría semejante cortejo, saliendo de aquel incógnito país en que hasta entonces no habíamos encontrado alma ni vivienda humana… ¿Quién iba tan cuidadosamente encerrado en aquella litera? ¿Era un Santo en andas de viaje, como San Torcuato cuando lo llevan desde la catedral de Guadix a su selvática ermita? ¿Era una princesa mora que trasladaban de un harem a otro? ¿Era el DUQUE DE SESA, que, afligido por la gota, iba a presentar la batalla a ABEN-ABOO? ¿O era ABEN-ABOO, después de sufrir el más bárbaro tormento?

Como la caravana bajaba la misma ladera que nosotros subíamos, presto nos encontramos; y como todos los criados del universo, habidos y por haber, son confidentes natos unos de otros, supimos en seguida por los nuestros lo que habíamos empezado a adivinar… En la silla de manos iba un enfermo (como en recurso de alzada) a que lo reconociesen y curasen los más célebres facultativos de la capital.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker