La Alpujarra
La Alpujarra La contraviesa
Diferentes maneras de amanecer. —Segunda campaña contra el mulo
La del aguardiente serÃa, que no todavÃa la del alba, cuando quiso Dios que cantara un gallo a lo lejos, al cual le contestó otro más cerca, y luego otro en el corral del Francés; y —como si aquellos tres alertas hubieran sido dados por la trompeta del Juicio Final, a fin de resucitar a los muertos, o más bien por la propia Muerte, a fin de hacerles volver a sus sepulturas antes de que despertasen los vivos—, siguiose un silencio muy raro, que no parecÃa ya el de la quietud, sino el de la acción sin ruido, o sea el del tiempo que echaba otra vez a andar, y, un instante después, principió a sentirse algún movimiento en el piso bajo de la Posada…
