La Alpujarra

La Alpujarra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y, como las historias se callen sobre este punto, atrévome a suponer que la ultrajada esposa viviría habitualmente en el lugar de Valor, en lo alto de la Alpujarra, donde ABEN-HUMEYA tenía su primitiva casa señorial, y que este iría aquella mañana en su busca, —aunque tan mal acompañado—…

¡Desventurada mujer, de cualquier manera!… (Profunda emoción en todos). ¡Mucho más desventurada, sin duda alguna, de lo que nos la presenta Martínez de la Rosa en su célebre drama! —Siquiera allí, en medio de la más horrible catástrofe, aparece muy amada y respetada por su marido, mientras que, como veis, la verdad de las cosas era… (Risas)—.

Pero consolémonos. Tampoco tenía ya motivos para engreírse la hasta entonces preferida morisca; pues, según refiere Hurtado de Mendoza, el joven héroe, al ceñirse la corona de sus mayores, montó su casa bajo un pie severamente… mahometano.

He aquí las palabras del noble historiador:

«Tomó tres mujeres: una, con quien él tenía conversación, y la trujo consigo (ella): otra del río de Almanzora; y otra de Tabernas, porque con el deudo tuviese aquella provincia más obligada; sin otra con quien él primero fue casado, hija de uno que llamaban Rojas»…

Total… ¡cuatro! (Estupor general. Pausa).


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker