La Alpujarra

La Alpujarra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Quiso, al fin, Dios… (Pero ¿qué digo al fin? ¡Aquel fin fue solo de la primera, parte!). Quiso Dios, de todas maneras, que Torbiscon apareciese a nuestros ojos, anclado en la rambla, y sirviendo como de cobertera a un aplastado cerrete…

—¡Bendito sea el hombre, que ha inventado los pueblos para que descansen los caminantes!… —pudimos exclamar en aquel momento, plagiando al Luciano del siglo XVIII.

Ello es que pusimos la proa a Torbiscon, en busca de unos minutos de respiro, no sin darnos cuenta de una particularidad muy rara: y era: que no habíamos encontrado en todo el día ni un solo caminante en ninguna de las sendas que habíamos recorrido.

* * *







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker