La Alpujarra
La Alpujarra Por cierto que ya se nos habÃa alcanzado a nosotros algo, y aún algos, acerca de tales desavenencias al ver cómo se producÃan dos de los historiadores allà presentes…
Y es que el uno de ellos (D. Diego Hurtado de Mendoza) era tÃo carnal del de MONDÉJAR, mientras que el otro (Ginés Pérez de Hita) era soldado y cronista del de los VÉLEZ; y aunque el noble D. Diego, en virtud de su carácter austero e inquebrantable energÃa, llegaba a veces hasta maltratar a su propio sobrino, siempre se echaba de ver en el lenguaje de ambos un fondo de irritación y apasionamiento.
Como quiera que fuese, a la fecha de las últimas noticias que leÃmos aquella noche, la situación de ABEN-HUMEYA y de su improvisado ejército antes resultaba ventajosa que desfavorable; pues, con el buen acuerdo que tuvo el Caudillo ismaelita de contramarchar a Poniente por la Contraviesa en tanto que MONDÉJAR marchaba a Levante por Sierra Nevada, habÃa vuelto a hacerse dueño del Puente de Tablate y de casi todo el resto del Valle de Lecrin, dejando asà incomunicado con Granada al ejército cristiano.