La Alpujarra
La Alpujarra Tampoco aparece en ninguna parte que la muerte que este dio a MULEY CARIME fuese la que acabamos de ver; pero el que fuera una u otra no importa nada al propósito con que he copiado las anteriores escenas. Lo que yo he querido probar es que ABEN-HUMEYA, considerado desde el punto de vista de su posición, de sus compromisos, de sus juramentos, de sus deberes, tuvo la misma obligación de matar a su suegro que Lucio Junio Bruto de condenar a sus hijos, que Felipe II de procesar al suyo, y que Guzmán el Bueno de hacer lo que hizo por su religión y por su patria; y eso creo haberlo probado enteramente. El poeta, el dramaturgo, no me ha suministrado más que su elocuencia para definir y analizar el tremendo caso; pero el caso, esto es, la traición de MULEY CARIME, consta, como ya he dicho, en las páginas de la Historia.
«MIGUEL DE ROXAS; (cuenta Mármol, hablando de las diferencias que hubo entre los moriscos acerca del punto en que debían establecer su base de operaciones)… MIGUEL DE ROXAS y los de UXÍXAR querían que fuese allí, porque andaban ya en trastos sobre las paces… El GORRI y otros, que aborrecían la paz, que se compraba con sus cabezas (pues siendo principales caudillos y autores de la maldad, tenían por cierto que se había de ejecutar en ellos el rigor de la justicia), no querían ponerse en parte que pudieran ser acorralados…