La Alpujarra
La Alpujarra »Mas el GORRI, y el PARTAL, y el SENIZ le tomaron luego aparte (a ABEN-HUMEYA), y entre temor y malicia le hicieron creer que su suegro le engañaba; y que, teniendo trato hecho con el MARQUÉS DE MONDÉJAR, andaba por meterlos a todos en parte donde los pudiese coger en una red, y quedarse él con el dinero y plata que tenÃa en su poder (recordaréis que, era el tesorero general): y pudo ser que dijesen verdad».
Hurtado de Mendoza no dedica a todo este asunto más que las siguientes lÃneas:
«… A pocos dÃas mandó matar al suegro y dos cuñados, porque no quisieron tomar su ley: dejó la mujer; perdonó la suegra, porque la habÃa parido, y quiso gracias por ello, como piadoso».
Finalmente, Mármol, que siempre deprime cuanto puede el carácter de ABEN-HUMEYA, refiere de este modo la consumación del sacrificio o castigo del cuitado MIGUEL DE ROJAS: