La Alpujarra
La Alpujarra «… Le indignaron tanto (los moriscos a ABEN-HUMEYA, contándole las traiciones de aquel), que, sin más averiguación, violando la ley del parentesco, acordó de matar a su suegro; y enviándole a llamar a su casa, le aguardó con una ballesta armada a la puerta, acompañado de los otros malvados, y errando el tiro (porque el MIGUEL DE ROXAS, en viéndole encarar hacia él, se metió despavorido debajo de la ballesta, y la saeta fue por alto), el SENIZ acudió con otro tiro, que lo atravesó entrambos muslos, y luego todos con las espadas le acabaron de matar.
»De aquà nacieron grandes enemistades entre los parientes del muerto y ABEN-HUMEYA: el cual repudió luego la mujer, y juró que no habÃa de dejar hombre de ellos a vida; y el mesmo dÃa del homicidio siguió también a DIEGO DE ROXAS, su cuñado, por unas barranqueras abajo para matarle… Mató a RAFAEL DE ARCOS, mancebo de aquel linaje, y a otros, de donde se recreció tratarle la muerte a él, y dársela, como diremos en su lugar».