Hombrecitos
Hombrecitos La mañana del sábado se invirtió en estudiar el decorado. Cuando apareció el tío Teddy llevando un acuarium, del cual, según dijo, estaba cansada tía Amy, desbordó el entusiasmo.
La tarde se ocupó en hacer instalaciones; y cuando, por fin, terminaron las carreras, empujones y martillazos, las damas fueron invitadas a la inauguración del museo.