Mujercitas
Mujercitas Por supuesto, todo esto es confidencial, pero quería que estuvieras al corriente. No te preocupes por mí; sigo siendo tu «sensata Amy» y te aseguro que no haré nada sin pensarlo bien. Me encantaría recibir tus consejos y los tendría muy en cuenta. Ojalá pudiera conversar contigo largo y tendido, mamá. Te quiero mucho, confía en mí.
Tu hija,
AMY
¿Has oído hablar de Kate Kearney?
Vive en la orilla del lago Killarney.
Si te mira, huye del peligro, echa a correr.
Dicen que una mirada suya, puede ser fatal.