Mujercitas
Mujercitas —Aprende de Amy; tiene un talento natural para ello.
—SÃ, lo hace muy bien y nunca se excede. Supongo que algunas personas están destinadas a agradar aun sin proponérselo, mientras que otras están condenadas a hacer o decir algo inconveniente donde no deben.
—Me alegro de que no sepas flirtear. Da gusto conocer a una joven sensata y sincera que puede mostrarse alegre y amable sin hacer el ridÃculo. Entre nosotros, Jo, algunas muchachas con las que trato se comportan de un modo que me hace sentir vergüenza ajena. Por supuesto, no pretenden herir a nadie, pero si supieran lo que los chicos dicen luego, a sus espaldas, creo que no dudarÃan en cambiar de actitud.
—Ellas también murmuran a vuestras espaldas y, como la lengua de las mujeres es más afilada, vosotros salÃs peor parados, porque sois tan necios como ellas. Si os comportaseis como es debido, ellas también lo harÃan pero, puesto que saben que os gustan sus tonterÃas, siguen igual, y luego vosotros se lo reprocháis.