Mujercitas
Mujercitas La señora March meneó la cabeza, se negó a ver el aspecto romántico del asunto y, muy seria, se reafirmó en la idea de que era mucho mejor para Laurie que Jo pasase una temporada fuera.
—No diremos nada hasta que todo esté organizado. Así, cuando el momento llegue, podré salir corriendo y ahorrarme el enfado y el dramatismo de Laurie. Beth debe pensar que me marcho simplemente por mí, ya que no me siento capaz de hablar de Laurie con ella. Entonces podrá darle ánimos, consolarle y ayudarle a cambiar sus sentimientos. Laurie ha vivido tantos desengaños amorosos que ya está acostumbrado. Seguro que superará enseguida el mal de amores.
Jo esperaba que así fuera, pero en su interior temía que ese «desengaño» fuese más duro que el resto y que su amigo tardara en recuperarse del «mal de amores».