Divina Comedia
Divina Comedia —Pues bien, tú, que tal vez dentro de poco volverás a ver el Sol, di a fray Dolcino que si no quiere reunirse conmigo aquà muy pronto, debe proveerse de vÃveres y no dejarse rodear por la nieve. Pues sin el hambre y la nieve, difÃcil le será al noverés poder vencerlo[213].
Mahoma me dijo estas palabras después de haber levantado ya el pie para empezar a andar; cuando terminó de hablar, lo fijó en el suelo y se alejó.
Otro, que tenÃa la garganta atravesada, la nariz cortada hasta las cejas y una oreja solamente, se quedó mirándome asombrado con los demás espÃritus, y abriendo antes que ellos su boca, manchada de sangre por todas partes, me dijo: