La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CANTO XVI

Ya estaba donde el resonar se oía

del agua que caía al otro círculo,

como el que hace la abeja en la colmena;

cuando tres sombras juntas se salieron,

corriendo, de una turba que pasaba

bajo la lluvia de la áspera pena.

Hacia nosotros gritando venían:

«Detente quien parece por el traje

ser uno de la patria depravada.»

¡Ah, cuántas llagas vi en aquellos miembros,

viejas y nuevas, de la llama ardidas!

me siento aún dolorido al recordarlo.

A sus gritos mi guía se detuvo;

volvió el rostro hacia mí, y me dijo: « Espera,

pues hay que ser cortés con esta gente.

Y si no fuese por el crudo fuego

que este sitio asaetea, te diría

que te apresures tú mejor que ellos.»

Ellos, al detenernos, reemprendieron

su antiguo verso; y cuando ya llegaron,

hacen un corro de sí aquellos tres,

cual desnudos y untados campeones,

acechando a su presa y su ventaja,

antes de que se enzarcen entre ellos;

y con la cara vuelta, cada uno

me miraba de modo que al contrario

iba el cuello del pie continuamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker