El Zarco. La Navidad en las montanas
El Zarco. La Navidad en las montanas Él, Nicolás, el pobre herrero de Atlihuayan, se había escapado de aquel monstruo. Había estado amando a un demonio creyéndolo un ángel. Hoy que se veía libre de él, se avergonzaba de su ceguedad de los primeros días, y se felicitaba de que el cielo o su buena suerte lo hubiesen salvado del peligro de haberse enlazado con aquella criatura, o al menos de la desgracia de seguir amándola, lo que habría sido terrible para él, dado su carácter altivo e intensamente apasionado.