El Zarco. La Navidad en las montanas
El Zarco. La Navidad en las montanas EL ASALTO
La Calavera, era una venta del antiguo camino carretero de México a Cuautla de Morelos, más famosa todavía que por ser paraje de recuas, de diligencias y de viajeros pedestres, por ser lugar de asaltos.
En efecto, no en la venta propiamente, pero sí un poco más acá o un poco más allá, siempre había un asalto por aquella época. Y es que por allí las curvas del camino, lo montuoso de él y la proximidad de los bosques espesos, y de las barrancas, ofrecían grandes facilidades a los ladrones para ocultarse, emboscarse o escapar.
Por eso los pasajeros de la diligencia o los arrieros no se acercaban a La Calavera, sino santiguándose y palpitando de terror. El nombre mismo del paraje es lúgubre. Probablemente allí había habido, en los antiguos tiempos, una calavera clavada en los árboles del camino y que pertenecía a algún famoso bandido ajusticiado por las partidas de Acordada en la época colonial; o tal vez había habido muchos cráneos de ladrones, y el vulgo, como tiene de costumbre en México, había singularizado el nombre para hacerlo más breve.
El caso es que el lugar es siniestro en demasía, y que no se veía antiguamente el caserón oscuro, ruinoso y triste de la venta sin un sentimiento de disgusto y de terror.