El Zarco. La Navidad en las montanas
El Zarco. La Navidad en las montanas —Es del famoso Lope de Vega,[3] capitán. Yo, desde hace tres años, he hecho que uno de los chicos de la escuela recite, después del banquete de esta noche, una de estas buenas composiciones poéticas españolas, en lugar de los malísimos versos que había costumbre de recitar y que se tomaban de los cuadernitos que imprimen en México y que vienen a vender por aquí los mercaderes ambulantes. Esos versillos solían ser, además de muy malos obscenos, así como los misterios, o pastorelas que se representaban, más bien para poner en ridículo la escena evangélica que para honrarla en la fiesta que la recuerda. De este modo, los niños van enriqueciendo su memoria con buenas piezas, que se hacen después populares, y se ejercitan en la declamación, dirigidos por mi amigo y su maestro, que es muy hábil en ella.