Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai El modo como el bushido impregnó todas las clases sociales también se observa en el desarrollo de cierta orden de hombres, conocidos como oto-ko-daté[369], los líderes originales de la democracia. Eran decididos, fuertes de pies a cabeza, con la fuerza de una sólida hombría. Al mismo tiempo, eran los defensores y guardianes de los derechos del pueblo, y cada uno contaba con un grupo de cientos y miles de almas que les proferían, del mismo modo que los samuráis hacían con los daimios, la voluntad de servicio de «miembros y vida, de cuerpo, de enseres, y de honores terrenales»[370]. Apoyados por una gran multitud de impetuosos e impulsivos trabajadores, estos «líderes» natos ejercían un formidable control del desenfreno del orden de la doble espada.