Bushido, el código samurai

Bushido, el código samurai

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Para la mentalidad anglosajona, puede parecer imposible armonizar dos términos como «virtud» y «poder absoluto». Pobyedonostseff[112] ha establecido claramente el contraste entre los pilares de la comunidad británica y de otras comunidades europeas: es decir, que estas se organizaron sobre la base del bien común, mientras que aquella se distinguía por una personalidad individual muy desarrollada. Lo que dice este estadista ruso sobre la dependencia personal de los individuos en cuanto a algunas alianzas sociales, y a fin de cuentas respecto al Estado, entre las naciones continentales de Europa y en particular entre los pueblos eslavos, es doblemente cierto para los japoneses. Por consiguiente, no solo es un libre ejercicio de poder monárquico, que nosotros no percibimos tan pesadamente como en Europa, sino que por lo general está moderado por una consideración paternal por los sentimientos del pueblo. «El absolutismo —afirma Bismarck— ante todo exige del gobernante imparcialidad, honestidad, devoción por el deber, energía y humildad interior»[113]. Si se me permite añadir otra cita sobre esta cuestión, citaré el discurso del emperador alemán en Koblenz[114], en el que habló de «la realeza, con la gracia de Dios, con sus pesados deberes, sus enormes responsabilidades ante el Creador, de las que ningún hombre, ministro ni parlamento pueden librar al monarca».



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker