Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Se volvió a mirar y, al ver que era su vecino, paró y le esperó.
El vecino le dijo: «El viejo Li está muy enfermo. No le queda mucha vida. Su hijo me ha pedido que vaya al mercado y que encargue un ataúd». El campesino sabía que el viejo LI llevaba mucho tiempo enfermo, así que le creyó.
El vecino siguió hablando: «Sueles ir normalmente por el camino más cercano a la montaña, ¿por qué das hoy este rodeo?».
El campesino le respondió un tanto desagradablemente: «Hoy quería ir a través del paso, pero vi a un monstruo horroroso y feísimo, por eso he preferido dar este rodeo».
El vecino le dijo: «Cuando te oigo hablar así, yo mismo siento miedo, y no me atrevo a ir solo a casa. ¿Qué tal si me dejas montar en la muía detrás de ti?».
El campesino estuvo de acuerdo y el vecino se montó en la muía detrás de él.
A los pocos pasos volvió a preguntar: «¿Cómo era exactamente el monstruo que has visto? ¡Cuéntamelo!».
El campesino le respondió: «Ahora no me siento con fuerzas para ello. Te lo contaré cuando lleguemos a casa».