Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El del sombrero escarlata quería hacer una broma desde su alta posición. Señaló al sabio y le dijo: «Yo no sé nada de todos esos escritos y manuales de los santos y de los sabios, y, sin embargo, soy un rey muy honrado. Ese sabio de ahí se esfuerza durante toda su vida sobre los libros y, sin embargo, es pobre y no le proporciona nada. Si se aviene a servirme como fiel funcionario, puede compartir nuestra comida».
El sabio se enfadó y Ies golpeó con un libro. Ellos se arremolinaron y se precipitaron hacia la puerta. Él los siguió y cavó la tierra del agujero a través del cual habían desaparecido. Encontró un hormiguero tan grande como un tonel, en el que se arremolinaban innumerables hormigas verdes. Hizo un fuego y las quemó.