Cuentos Chinos
Cuentos Chinos «Una pantera se ha comido a nuestra madre y a nuestro hermano —le respondieron las muchachas—. Ahora se ha ido, pero seguro que viene y nos come también a nosotras».
Él Ies dio un huevo y les dijo: «¡Ponedlo en las cenizas del hogar!». Las chicas le dieron las gracias y siguieron llorando.
Después pasó un mercader de tortugas por allí y ellas le contaron su historia. Él Ies dio una tortuga diciéndoles; «¡Metedla en el cántaro de agua del patio!». Luego llegó un hombre que vendía mazas de madera. Les preguntó por qué lloraban. Ellas le contaron toda la historia. Él Ies dio una maza y les dijo:
«¡Colgadla sobre la puerta que da a la calle!». Las muchachas le dieron las gracias e hicieron lo que Ies habían dicho los hombres.