Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Junto a la Gran Montaña vivía un hombre llamado Hu Wu-Bau. En una ocasión se fue a pasear a la montaña. Allí se encontró con un mensajero vestido de rojo que le llamó diciéndole: «¡El señor de la Gran Montaña quiere verte!». El hombre se asustó mucho pero no se atrevió a replicar nada. El emisario le pidió que cerrara los ojos y, cuando un rato más tarde le permitió abrirlos, se encontraban delante de un gran palacio. Entró a ver al dios. Éste le preparó una comida y le dijo: «El hecho de haberos llamado hoy responde únicamente a la razón de que me he enterado de que queréis emprender un viaje al oeste. Así que me gustaría entregaros una carta para mi hija».
«¿Y dónde se encuentra vuestra hija?», le preguntó el hombre.
«Está casada con el dios del Río —fue la respuesta—. Lo único que tenéis que hacer es llevar la carta con vos. Cuando os encontréis en medio del río Amarillo, golpead el barco gritando: “¡Falda verde!”, entonces aparecerá alguien a buscar la carta».
Con estas palabras le entregó la carta y luego le condujeron de nuevo al mundo superior.
