Cuentos Chinos
Cuentos Chinos «¿Has visto a la muchacha de la falda roja?», le preguntó el desconocido. Y, al decirle el monje que no había visto nada, le siguió preguntando: «¡Bonzo, no puedes mentir!, esa muchacha no es humana, es un ogro volador. Hay cientos de tipos de ogros y todos hacen mal al hombre. He vencido a un gran número de ellos y pronto habré terminado con todos, pero ésta es la peor. Hoy por la noche he recibido tres veces la orden divina, así que he sido nombrado por el cielo. Somos ochocientos los que hemos salido en todas direcciones a capturar a esa diablesa. Si no dices la verdad, monje, pecas contra el cielo».
El monje ya no se atrevió a mentirle y señaló hacia el alto árbol. El enviado del cielo saltó del caballo, entró en el árbol y la buscó. Luego volvió a montar en el caballo, que lo condujo a la abertura superior. El monje miró hacia arriba, entonces vio aparecer en la parte superior del árbol un rayito rojo. El enviado del cielo lo persiguió. Subieron a las nubes y se perdieron de vista. Tras un momento cayó una lluvia de sangre. El ogro había sido alcanzado por una flecha o capturado.
El monje contó en una ocasión esta historia a los sabios, los cuales la pusieron por escrito.