Cuentos Chinos
Cuentos Chinos «Lo que has comido creyendo que eran gambas y cangrejos —le dijo su mujer—, eran renacuajos y sapos, y la pasta de cumpleaños eran gusanos venenosos y ciempiés. ¡Pero tienes que seguir teniendo cuidado! Mis padres saben que no has muerto y van a maquinar otros engaños».
Unos dÃas después, el suegro habló con él: «En el acantilado que hay delante de la cueva crece un gran árbol, en el árbol hay un nido de fénix. Tú todavÃa eres joven y puedes trepar. ¡Vete inmediatamente allà y tráeme los huevos!».
El marido volvió a su casa y se lo contó a su mujer.
«Coge palos de bambú largos —le dijo ella— y átalos juntos.
En la parte superior sujeta una hoz. Te voy a dar nueve panes y siete veces siete huevos de gallina. Mételos en una cesta. Cuando llegues allÃ, verás un nido enorme arriba entre las ramas. No trepes al árbol. ¡TÃralo abajo con la hoz! ¡Luego tira el palo y corre todo lo que puedas! Si aparece un monstruo y te sigue, tÃrale los panes de tres en tres; al final tira los huevos al suelo y ¡ven tan rápido como puedas a casa!, asà podrás salvarte».