Cuentos Chinos

Cuentos Chinos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al día siguiente se levantaron pronto y se pusieron a aprender. El joven era extremadamente inteligente. Le bastaba haber leído las cosas en voz baja una vez para aprenderlas de memoria. Al cabo de un mes había hecho notables progresos. Seguían la vieja costumbre de hacerle escribir una composición cada cinco días y, una vez que se la había entregado, bebían juntos. En cada una de estas ocasiones, llamaban a Hiang-Nu.

Pero una noche, cuando el vino ya Ies había embriagado un poco, Kung miró a Hiang-Nu un poco fijamente. El joven dejó ver sus pensamientos y le dijo: «Todavía no habéis poseído a ninguna mujer. Más pronto o más tarde tendré que pensar en procuraros una bella compañera. Hiang-Nu es la sirvienta de mi anciano padre, por eso no puedo dárosla».

Kung le respondió: «Os agradezco vuestra amabilidad, pero si no es tan bella como Hiang-Nu prefiero no tener ninguna».

El joven se rió: «Si de verdad la encontráis hermosa, es que realmente no tenéis ninguna experiencia —le replicó—. Vuestro deseo es fácil de cumplir».



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker