Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El joven sintió una vergüenza indecible, pero a pesar de ello repuso: «El amor entre un hombre y una mujer no es rechazado por nosotros, los hombres. ¿Quién os manda preocuparos de eso, viejo? A mí no me importa marcharme, pero mi mujer viene conmigo».