Cuentos Chinos
Cuentos Chinos A los veinte años se casó, pero como siempre había observado la castidad, al cabo de tres días dijo: «El hecho de vivir como hombre y mujer es malo y no me divierte», y dejó marchar a su mujer.
El padre de su mujer hizo que los parientes fueran a rogarle que volviera a aceptarla tres o cuatro veces. Pero él permaneció incólume. El padre esperó entonces medio año y casó a su hija con otro hombre.