El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo)
El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo) Escuchen, hijos míos: No sé dónde iré ni que me acontecerá, por lo tanto, hijos míos, ahora les diré que no se olviden de Dios frente a la faz de lo vano e inútil, los que no hicieron el cielo ni la tierra, porque éstos perecerán, como también aquellos que los glorifiquen, y permita el Señor asegurar vuestros corazones en Su Temor. Y ahora, hijos míos, no dejen que nadie siquiera piense en buscarme, hasta que el Señor me devuelva a vosotros.
Y aconteció, luego que Enoc habló a sus hijos, que los ángeles lo tomaron entre sus alas y lo llevaron hacia el Primer Cielo y lo instalaron en las nubes. "Y desde allí mire, y volví a mirar mas arriba, y vi el éter, y ellos me dejaron en el Primer Cielo y me mostraron un muy grande mar, mucho mayor que el mar terreno.
Ellos trajeron frente a mí a los ancianos y gobernantes de las ordenes estelares, y me mostraron doscientos Ángeles, que gobiernan las estrellas y hacen el servicio de los cielos y que vuelan con sus alas y alrededor de cada astro que va asomando.
Desde aquí mire hacia abajo y vi las casas-tesoro de la nieve y de los Ángeles que guardan esas inmensas casas-almacén y las nubes de donde ellos vienen y adonde tornan.
