El periplo de Hannon
El periplo de Hannon Luego que habiéndonos hecho a la mar emparejamos con las Columnas, y navegamos fuera de ellas dos días; plantificamos la primera población, la cual llamamos Thymiaterion21. Esta tiene una gran campiña. Y de allí doblando al occidente22, llegamos a Soloente, cabo de la Libia23, poblado de árboles, en donde habiendo erigido un templo a Neptuno24, subimos otra vez hacia el sol poniente (navegando) medio día, hasta que llegamos a un estanque (o laguna)25 situada no lejos del mar, llenas de muchas y grandes cañas. Hay (allí) elefantes y otros animales que pastan en gran número. En pasar más allá del estanque gastamos la navegación de todo un día. Fundamos más abajo junto al mismo mar los pueblos (o colonias)26 llamadas Caricon Teichos, Gytte, Acra, Melitta y Arambe.
Y partiendo de allí llegamos al gran río Lixo27, que corre desde la Libia. A su orilla apacientan ganados los nómadas28, hombres lixitas. Con ellos nos detuvimos algún tiempo y nos hicimos amigos29. Más arriba de estos moran etíopes30, gente inhospitable, que habitan una tierra llena de fieras, dividida por grandes montañas, de las cuales dicen que nace el Lixo31, y que alrededor de ella habitan los trogloditas32, hombres de diversa figura, de quienes dicen los lixitas que son más veloces33 que los caballos en las carreras.
