Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A los cuatro días, tomaron el castillo en el que estaba Claudás y cuando el rey Ban supo que no había muerto, se afligió tanto en el corazón que ya no le abandonó la tristeza nunca, como se pudo comprobar después. Claudás permaneció ante Trebes mucho tiempo, y a pesar de que el rey Ban pidió reiteradamente ayuda al rey Arturo, éste no se la prestó, pues tenía trabajo abundante en diversos lugares, de forma que no podía comprometerse con las necesidades ajenas. Mientras tanto, el rey Bohores, que era hermano suyo y le había ayudado mucho, estaba mortalmente enfermo, con lo que los furrieles de Claudás le corrían la tierra a diario, pues limitaba con Benoic por la parte de Trebes. Cuando Claudás se dio cuenta de que no podría tomar el castillo sin dificultades, decidió entrevistarse con el rey Ban y para ello acordaron concederse todo tipo de seguridades, para ir y venir. El rey Ban acudió a las vistas con dos más: el senescal y un caballero; Claudás hizo lo mismo. El encuentro se fijó que fuera delante de la puerta del castillo, a cuyo pie se habían establecido los asediantes: la colina sobre la que estaba el castillo era empinada y resultaba ardua de subir.
Claudás, al encontrarse con el rey Ban le recriminó el haber dado muerte a Poncio Antonio, y Ban se quejó porque le había arrebatado la tierra sin tener motivos para hacerlo.