Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Yo no os la he quitado —contestó Claudás— por el odio que os pueda tener, ni por nada que me hayáis hecho, sino porque sois vasallo del rey Arturo, cuyo padre, Uterpandragón, me privó de mis posesiones. Si lo deseáis, podemos llegar a un acuerdo: entregad el castillo y yo os lo devolveré al punto si os convertÃs en vasallo mÃo y aceptáis que sea yo quien os invista con vuestras tierras.
—No haré tal cosa —respondió el rey Ban—, pues serÃa perjuro con respecto al rey Arturo de quien soy vasallo ligio.
—Entonces, os diré qué podéis hacer: pedidle a Arturo que venga a socorreros antes de cuarenta dÃas; si no acude en vuestra ayuda en ese plazo, entregadme el castillo y haceos vasallo mÃo con todas vuestras tierras, que os acrecentaré con ricos feudos. El rey contestó que reunirÃa al consejo y que por la mañana le harÃa saber qué decisión habÃa tomado. Después de hablar asÃ, se marchó el rey Ban, pero su senescal se quedó un poco retrasado, y Claudás le dijo: