Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¡Ay, Dios! Aquí veo a mi enemigo mortal. Señor, vos que me habéis concedido tanta honra, permitidme que lo mate o que muera yo con él, buen Señor Dios, antes de que se vaya con vida: así se aliviarán mis dolores. Entonces se enfrentaron; el rey Ban lo derribó con tanta fuerza que todos pensaron que había acabado con él; y él mismo se alejó muy contento, pues creía que se había cumplido su ruego. Y, picando espuelas, regresó a Trebes.