Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, entonces os lo diré. Al alejarme hace un momento del combate que habéis vencido, entré en este bosque siguiendo el camino; me he encontrado con un caballero completamente armado, que iba a pie y me ha quitado el rocÃn; no he querido enfrentarme con él, porque era caballero e iba armado con todas las armas, pero me hubiera traÃdo más cuenta luchar con él, a no ser porque se considera deslealtad que un escudero se pelee con un caballero.
—¿Por dónde se ha ido?
—Señor, mirad ahà las huellas del rocÃn; son ésas, las conozco bien.
—SÃgueme; si no te devuelvo tu rocÃn, te daré este caballo.
—Señor, muchas gracias.
Entonces, pica espuelas y va a galope tendido durante un rato, hasta que entra en un valle, a cuyo pie ve una hermosa landa. Se dirige hacia allÃ, encontrándose con dos caballeros que están combatiendo a pie, y que tienen atados los caballos junto a ellos. Mi señor Galván reconoció el rocÃn del escudero, y les dice a los combatientes:
—Esperad un momento, señores caballeros, no sigáis hasta después de decirme quién de vosotros trajo aquà este rocÃn.
—Fui yo —contesta uno de ellos—, ¿qué queréis?