Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os digo que lo trajisteis como desleal y como cobarde, pues se lo quitasteis a un escudero que iba solo y desarmado: tenéis que entregaros como prisionero suyo para restituirle el daño.—
—Aún no me habéis llevado hasta allÃ.
—Por Dios, no está tan lejos.
—Señor —le dice el otro caballero—, venid a combatir conmigo.
Inmediatamente descabalga mi señor Galván y toma la espada, atacándole. Entonces, el otro caballero le dice:
—¡Cuidado, señor caballero! No hagáis tal cosa, pues me privaréis de mi batalla; dejadme que luche con él hasta que me haya vencido o yo a él.
—En absoluto —contesta mi señor Galván—, pues si es vencido, tendrá que ir a vuestra prisión; no lo haré, pero que venga a restituir lo del escudero, hasta que este esté de acuerdo; en caso contrario, tendréis que luchar los dos conmigo. Si me vencéis, podréis hacer conmigo según vuestra voluntad, y si os venzo yo, tendréis que hacer lo que yo desee.
—¿Quién sois vos?, pregunta el caballero que estaba combatiendo con el del rocÃn.
—Ciertamente —le contesta el otro—, es el mejor caballero que habéis visto. Hoy ha luchado contra GloadaÃn, el senescal del duque de Cambenync.
—¿Y lo ha vencido?