Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios, sÃ. Quiera Dios que lo encuentre, pues su compañÃa me resulta muy agradable.
De este modo van hablando mientras cabalgan, hasta que llegan al lugar en donde está la doncella. Cuando Saigremor se acerca, le pregunta quién es.
—Por Dios —responde mi señor Galván—, es una doncella que os ha entregado su amor, al ver lo bien que os defendÃais frente a los tres caballeros. Sabed que es ciertamente muy bella.
—Que sea bienvenida.
Entonces llegan a donde estaba la doncella, que les esperaba a cubierto del bosque para que no la reconocieran los otros caballeros. Saigremor la saluda primero, y ella le da la bienvenida.
—Doncella —dice mi señor Galván—, ¿no le habÃais entregado vuestro amor a este caballero?
—Ciertamente, señor; asà es.
—Doncella —dice Saigremor—, quitaos el velo.
—¿Cómo, señor, no me dais vuestro amor?
—Quiero veros antes, pues ningún caballero debe dar su amor sin saber a quién.
—Señor, sabed que os tengo por más valioso que vos a mÃ, pues yo os di mi amor nada más veros, mientras que vos no queréis corresponderme si no me descubro antes. Me quitaré el velo y entonces, si os gusto, lo diréis. Pero a continuación, yo os contemplaré y si no me agradáis, quedaré libre y seré libre.