Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A continuación, toma en la mano un montón de velas encendidas y lo acompaña a un establo, en el que ve unos veinte palafrenes hermosÃsimos, completamente negros. Del establo pasan a una habitación en la que hay aves de caza y azores en un total de veinte, que son los más hermosos del mundo, todos ellos en sus perchas; de allà pasan a otra habitación en la que hay hasta veinte caballos, los más hermosos que se podrÃan encontrar. Mi señor Galván le pregunta de quién son los caballos y las aves.
—Son de veinte caballeros que están durmiendo ahà dentro; a partir de ahora dormirán todas las noches completamente armados, pues aunque mi señor el rey tiene treguas con el duque de Cambenync, teme que vos vengáis: no quiere que vigilen su casa, nada más que por si vos venÃs; asÃ, debÃais encontrar la sala completamente vacÃa y sin gente. Como ha oÃdo decir que si venÃais, nadie os impedirÃa llegar a la habitación de su hija —o que morirÃais en el intento—, a partir del momento en que anochece, nadie puede ir a esa habitación y sólo se puede llegar pasando por donde están los veinte caballeros. Mi señora sabe muy bien la palabra que disteis en casa de AgravaÃn: que si ibais a donde ella estuviera, la verÃais, si era posible; me hizo jurar que si os encontraba os traerÃa aquÃ.
Entonces, apaga las velas y entran en una habitación en la que hay una gran claridad.