Historia de Lanzarote del Lago

Historia de Lanzarote del Lago

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A continuación, ordenan que le traigan las armas, y Héctor se las pone sin esperar a más. Cuando ya está bien armado, la doncella se le echa a los pies, suplicándole que le ayude.

—Es mi sobrina —dice el señor de Marés—, pero no os sintáis obligado por ello, pues preferiría que muriera ella antes que vos: se pierde más con la muerte de un hombre valiente, que con la de todas las doncellas de una tierra.

—Ciertamente —dice Héctor—, iré con mucho gusto a donde quiera llevarme, tanto porque es doncella, como por vos, que me habéis honrado más de lo que me merecía.

La doncella se lo agradece mucho. Luego, salen fuera. Le traen el caballo a Héctor, que monta; lo mismo hace la doncella por su parte, montando en su palafrén. Héctor se despide del señor de Marés, de Ladomás y de la doncella que era su amiga. Cabalgan por donde la doncella quiere llevarlo. Cuando ya se habían alejado una legua del castillo, ven a la izquierda a las gentes que Synadós lleva para ayudarle: entre las suyas, las del señor de la Estrecha Marca y las de Marganor el senescal, había fácilmente dos mil hombres. Admirados, se preguntan quiénes pueden ser, pero continúan por su camino sin desviarse. Synadós, que era muy valiente, les dice a los suyos que sigan, «que conozco a aquel caballero que veo allí, cabalgando en solitario».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker