Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Héctor se despide de ella, se vuelve a atar el yelmo y baja al pie de la escalera de la torre, donde monta en su caballo; a continuación, el caballero le acompaña al sitio donde debÃa producirse el combate. Una vez allÃ, el señor del castillo le pregunta si piensa defender que su mujer es más hermosa que él buen caballero.
—Por Dios —dice Héctor—, si fuerais cortés no habrÃa combate, pues aunque fuera la mujer de mi señor Galván, que es el mejor caballero del mundo, ciertamente deberÃa ser considerada más hermosa que él buen caballero, pues no hay ninguna belleza de cuantas deben existir en una mujer bella, que le falte a vuestra mujer, a juzgar por lo que se ve pero hay cualidades relativas a los buenos caballeros, que no están presentes en vos, pues —por lo menos—, no se puede ser buen caballero sin ser cortés, y en eso fallasteis al enfadaros porque ella se consideró más hermosa. Dejad el combate y tomad a vuestra mujer, como la cosa más bella que hay.
Le responde que no puede ser.
—Por Dios, si no lo puedo demostrar —contesta Héctor—, no quiero seguir viviendo. Se alejan el uno del otro y van a enfrentarse tan deprisa como pueden sus caballos, dándose los mayores golpes. Persidés quiebra la lanza y Héctor le alcanza con violencia, derribándolo del caballo en medio del campo.