Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ese día, mi señor Yvaín ocupó el lugar del rey Arturo, pues hicieron todo lo que ordenaba. Keu, el senescal, llevó la gran enseña, como le correspondía, y se organizaron los distintos cuerpos del ejército. Se enfrentaron los irlandeses y los sajones con las gentes del rey de Bretaña, pensando que vencerían, pues tenían prisioneros al rey y a sus compañeros. El rey Idier montaba un caballo que, a su juicio, era el mejor del mundo, y por eso lo tenía en gran estima: mandó que se lo cubrieran de hierro y luego hizo una cosa que daría mucho que hablar para mal, aunque a la larga fue considerada buena; antes nunca se había visto tal y no volverá a ser hecha. Mandó que hicieran una bandera con sus armas, y dice que querría que fuera llevada a un lugar donde no pudiera llegar ninguna otra bandera; y consideraba que su caballo era tan bueno como para que los vencidos recuperaran sus fuerzas gracias a él. La bandera era muy bella, pues tenía el campo blanco con grandes rayas rojas: el campo estaba hecho de cordobán y las rayas escarlatas, eran de un tejido rojo de Inglaterra; en aquel tiempo, cuando se usaban gualdrapas, se hacían de cuero o de tela —según atestiguan los cuentos—, porque duraban más.