Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Aquel día combatieron muy bien los compañeros del rey, gracias a las arengas de mi señor Yvaín: nunca se había dado una batalla tan buena sin la presencia del rey Arturo; todos realizaron grandes proezas. Pero todo lo que hicieron no era nada en comparación con las hazañas del rey Idier: fue el vencedor por ambas partes, y como se había empeñado en recuperarlo todo gracias a su propio mérito, sufrió tanto ese día, que el resto de su vida estuvo tullido, pues desde que empezó la batalla no se quitó el yelmo de la cabeza, no cedió terreno de donde tenía puestos los pies, y no huyó en ningún momento. Su caballo era tan bueno, que no podía haber uno mejor: sufrió tres heridas y toda la cobertura que llevaba estaba destrozada, de forma que estaba tan cubierto por su propia sangre y por la ajena, que iban teñidos de rojo tanto el caballero como el caballo.