Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Todas las damas se quedan sorprendidas por lo que dice, pero él se referÃa a la muerte. Entonces, le pregunta la reina:
—Mi dulce amigo, ¿me conocéis?
—SÃ, señora.
—Y ¿sabéis cómo os fue en la prisión de la Roca?
—Señora, la prisión de la Roca fue mi muerte, pues ni comÃ, ni bebà en todo el tiempo que estuve en ella.
Todas las damas empiezan a llorar.
—Mi dulce amigo —le pregunta la dama de Malohaut—, ¿me conocéis?
—Señora, os conozco muy bien, pues me habéis hecho mucho daño y mucho honor.
Entonces no les queda ninguna duda de que ya estaba completamente curado; le preguntan que cómo se encuentra y qué le ha pasado; responde que no lo sabe, pero que en modo alguno podÃa sostenerse en pie. Ve entonces el escudo que llevaba al cuello y dice:
—¡Ay, Dios! ¿Quién me ha puesto este escudo? Quitádmelo, pues me está matando.
Se lo quitan de inmediato y, apenas lo han hecho, se vuelve a poner en pie, tan loco como antes, y escapa corriendo de la sala. Al verlo la reina, se desmaya durante tanto tiempo que todas las damas se asustan.