Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago »Todo ello te lo hago saber a través de mi carta. Dado que con la escritura no puedo recordar todo lo necesario, te he enviado mi corazón y mi lengua, que es Clice, prima hermana mía, la portadora de estas cartas. Te pido que la creas en todo cuanto te diga de mi parte, pues sabe tanto de mis pesares como yo misma y los conoce bien. La acompaña una persona aún más digna de creer que nosotras dos: Bertholai el Viejo, que es el caballero más experto de su edad de cuantos existen en todas las islas del mar».
Con todo esto se calla el capellán, le entrega al rey las cartas y se retira triste y pensativo. El rey se sorprende con tales noticias, y todos los demás se han quedado mudos, y no se atreven a decir una sola palabra. El rey contempla a la doncella que estaba de pie delante de él, y le dice:
—Doncella, ya me he enterado de lo que vuestra señora me ha hecho saber, y si las cartas no han sido leídas de forma adecuada, podéis aclararlas, pues me parece que sois vos la portadora del corazón y de la lengua de vuestra señora. Desearía conocer al caballero que vale más y es más experto que nadie en el mundo.
Entonces, la doncella retrocede y coge del puño al caballero que le había entregado la carta, lo lleva ante el rey, y dice:
—Señor, he aquí el caballero que mi señora os envía como testigo y defensor de su causa.