Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Le contesta que su nombre nunca fue ocultado a ningún caballero y, mucho menos, a una doncella, y le dice que se llama Galván. Entonces, la joven se sonríe, contestando que Dios salve a mi señor Galván, «ahora estoy más a gusto que antes, porque conozco vuestro nombre y sé que sois tan valeroso y noble que no juraríais en falso ni a cambio de todo el reino de Logres. Y sé, también, que no combatiríais por nada del mundo después de haber jurado. Sin embargo, muchos hombres son más alabados de lo que merecen; con el tiempo veré quién se atreve a defenderlo: que se guarde bien quien lo haga. Y si vos tuvierais ahora más valor del que tenéis, combatirías cuerpo a cuerpo en batalla campal, llegado su momento, si os atrevierais a hacerlo». A continuación, la doncella coge de la mano al caballero que se llama Bertholai el Viejo y llevándolo ante el rey, le dice:
—Bertholai, en vuestro nombre y en el de mi señora retad personalmente a mi señor Galván o a cualquier otro caballero, si es que hay alguno que se atreva a defenderlo en esos términos frente a vos.
Al punto se arrodilla el caballero ante el rey y se ofrece a combatir, tal como la joven le había dicho. Mi señor Galván lo mira y le molesta que sea tan viejo. Dodinel el Salvaje estaba sentado a los pies del rey; al ver al caballero tan anciano, lo tiene a despecho, y dice: