Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor caballero, ¿queréis librar batalla a vuestra edad? ¡Sea afrentado el valiente que combata contra vos! Traed de vuestra tierra al mejor caballero que haya, y mi señor Galván luchará contra él. Si queréis os daremos otra ventaja más: si hacéis que vengan los tres mejores, mi señor Galván combatirá con mi ayuda, que soy el peor de los ciento cincuenta caballeros de la Mesa Redonda.
—Señor caballero —le responde la doncella—, porque pensé que era el mejor caballero de mi tierra lo traje; si teméis por mi señor Galván, luchad por él.
Dodinel se pone en pie y jura por Dios que no combatirá con el viejo más de lo que lo harÃa con un hombre muerto, «y no estaré en ningún lugar en el que mi señor Galván se enfrente con él». Se da la vuelta y escupe en el suelo a un lado, despreciándolo; apenas se ha alejado un poco, regresa y dirigiéndose al rey, le dice: «Señor, ya he pensado quién combatirá contra este caballero: Rioul de Caus, que no es demasiado joven, y que ya era apreciado por su valor con las armas antes de que vuestro padre fuera caballero, y hace más de diez años que no se levanta de la cama. Juntadlos, si queréis ver combatir a dos muertos».