Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Dijo estas palabras en voz tan alta que muchos buenos caballeros las oyeron, y supieron que las habÃa dicho porque Keu le habÃa recriminado el emprender el combate contra tres caballeros. Luego, Lanzarote vuelve a su enemigo, que temÃa porque tenÃa la cabeza desarmada, y no quiso esperar, sino que arroja el escudo para enfrentarse con los brazos; Lanzarote lo abuza y asà caen el uno y el otro. Pero Lanzarote era de mucha mayor fuerza y le aumentó el valor al oÃr a la cosa que más amaba cerca de él: el caballero cayó debajo y Lanzarote le dio grandes puñetazos y grandes golpes con la espada, de forma que la sangre empezó a salirle por las mallas de la ventana.
Cuando Galahot y los demás caballeros que custodiaban el campo lo ven en tan mala situación, sienten gran piedad, pues lo habÃan visto combatir con vigor; le piden al rey merced para que un caballero tan bueno no muriera de aquel modo.
—Verdaderamente —contestó el rey—, preferirÃa haber dado una ciudad antes que entrometerme en su liberación, pero veo que Lanzarote está tan enfadado conmigo que mi ruego no servirÃa más que para perjudicar.
—Señor —le dice Galahot—, os diré cómo podréis salvarlo y bastará con vuestra palabra.
—Por Dios —le dice el rey—, si es asÃ, no morirá; decidme qué debo hacer.