Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El rey convoca a todos sus caballeros y mientras tanto el ermitaño se queda hablando con Ginebra, diciéndole:
—Señora, estáis en peligro de muerte, pues no hay ningún hombre mortal que os pueda curar; quien pierde el cuerpo y el alma pierde demasiado: vos habéis perdido ya el cuerpo, pensad en la salvación del alma y procurad no ocultar nada que pueda perjudicar a vuestra alma, pues no hay nadie que pueda considerarse bien confesado si no dice todas las cosas de las que se considera pecador, y nadie puede salvarse sin una verdadera confesión.
—Señor —le contesta la dama—, me aconsejáis para que salve mi alma, si puede ser, pero no veo de qué forma puede salvarse, pues soy la más desleal y la más pecadora, la más traidora de todas las mujeres, ya que he engañado y traicionado al caballero más valiente del mundo, al rey Arturo, obligándole a abandonar a su legÃtima esposa, que es la flor de todas las damas del mundo; Dios, al parecer, ha tomado venganza, pues no puedo valerme de ninguno de mis miembros, y aun asà no ha tomado tan gran venganza como deberÃa.
Entonces le cuenta de principio a fin cómo habÃa cometido la traición, sin ocultar nada de la verdad de este asunto, ni de los demás pecados que podÃa recordar; después le dice: