Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando la dama oye lo que los dos hombres en que más confía le aconsejan, que coincide con lo que ella desea, se encuentra más a gusto que antes y siente una gran compasión porque le han suplicado que no los olvide; los abraza y los besa a uno primero y al otro después; y lloran de pena los tres, y también la dama de Malohaut. Durante largo tiempo estuvieron hablando juntos; luego, vuelven a la sala en donde estaban los nobles del rey. Galahot les muestra una gran alegría y les pregunta por las noticias del rey; ellos le cuentan los sucesos tal como han ido ocurriendo, pues no pensaban que supiera tanto como sabía. De este modo pasaron aquel día, y el día siguiente se marcharon de Sorelois los nobles que habían ido a buscar a la reina; se despidió de los dos amigos y les agradeció los grandes honores que le habían hecho; después se marchó y fue mucho lo que lo sintieron las damas y doncellas de aquel país.
La reina había estado en Sorelois dos años, enteros y el tiempo que va desde Pentecostés a la última semana de febrero. Cuando se marchó, Galahot y su compañero y una gran parte de su gente la acompañaron un trecho; encontraron al rey Arturo a dos jornadas de Carduel, que iba a su encuentro. Galahot le había rogado a la reina que impidiera que Lanzarote volviera a quedarse en la mesnada del rey Arturo; ella lo llamó y le dijo: