Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Mi buen amigo —se lo agradece el rey, y le dice riendo—, habéis hecho por mà más de lo que me merecÃa, pues aunque bien lo deseaba, no podÃa hacer nada. Pero aún tendréis que hacer otra cosa por mà que a vos os costará muy poco y, sin embargo, para mà serÃa mucho, aunque no lo vais a saber hasta que llegue el momento.
Esto lo decÃa porque querÃa rogarle por Lanzarote, que no se encontraba en aquella reunión del rey con la reina, sino que estaba en su alojamiento, encerrado en una habitación, triste y pensativo, sin encontrar nada que le pudiera consolar, pues le parece que ha perdido a su dama: ha ocultado muy bien su sufrimiento incluso a Galahot.