Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Sà que lo haréis, pues asà lo deseo y quiero que lo hagáis, y os conjuro, por el gran amor que me tenéis, para que asà lo otorguéis.
Lanzarote lo acepta, pues no se atreve a llevarle la contraria, pues su dama lo desea; la reina se vuelve con Galahot a la sala en la que estaban el rey y sus nobles. Con Lanzarote se queda la dama de Malohaut; la reina y Galahot hablaron juntos al rey y le dijeron que no podÃan conseguir la paz de Lanzarote.
—Pero ordenaremos —dice Galahot— que vayan a buscarlo, y si nosotros no podemos poner fin a su actitud, ordenad que vuestros nobles hagan lo mismo que nosotros hagamos.
A continuación, envÃan en busca de Lanzarote y todas las damas y las doncellas que están en las habitaciones salen fuera. Cuando ya estuvieron todos y todas presentes, la reina y Galahot le suplican a Lanzarote lo mismo que ya le habÃan rogado antes; éste se resiste tenazmente y dice que no tiene ningún deseo de permanecer en otra mesnada ni en otra compañÃa, sino en la que está. La reina le promete que le dará todo lo que quiera, tal como el rey le habÃa dicho, pero él contesta siempre que no hará nada y dice en voz tan alta que todos pueden oÃrle: